domingo, enero 04, 2009

Kurtz

Emilio Arnao, el escritor más prolífico del mundo.
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Elimino de mi vida el fuego y el anís.
Sé que hay hechos que no deben
repetirse. Si aspiro a un estado de pureza,
El arroz, los antílopes y el nescafé deben
ser retirados de mi mundo. Hay que saber
elegir. Yo me quedo con lo que no me hace
daño. Demasiado tiempo pasé soportando
animales que roían mi corazón y lo despedazaban.
Ahora estoy en otra dimensión. Suelo elegir
lo que me conviene. Rechazo todo conato
de dolor. No doy tiempo a que la tristeza
se produzca. En otro tiempo dejaba entrar
en mi mente el vinagre y los huesos,
ahora ni siquiera les doy tiempo, los rechazo
de inmediato. He puesto redes a mis dolores.
De modo que ya no me frecuentan
ni los castillos de cristal ni las televisiones
ni el olvido ni la caracola del día.
Estoy dispuesto a que este tiempo
de serenidad se alargue como un ferrocarril
de mercancías, como una madeja de lana,
como una tempestad con lluvia,
como un largo nacimiento, como un país profundo.

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2 comentarios:

Blogger NuevaDrid ha dicho...

Totalmente de acuerdo con lo del nescafé. Elimino también los palitos de cangrejo y los puff para sentarse. Y añado "Point Blank" porque... no la he visto.

6:20 p. m.  
Blogger Sol ha dicho...

No sé si del mundo, solo me parece excesivo el adjetivo, encontré otros del mismo estilo, no sé si mejores o peores.

1:51 p. m.  

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