miércoles, enero 19, 2005

Tengo frío

El Conde Olaf,clavadito a Carlos Saura

Ayer maté un par de horas de tedio con el visionado de Lemony Snicket:una serie de catastróficas desdichas.En realidad lo maté sólo un poco,porque no acabé de meterme en la película,ni del todo,ni siquiera parcialmente,prácticamente nada.Había leído de todo sobre esta película,pero no sé por qué no me decidía a pasar por el cine a verla,pero no suelo perderme una peli de Jim Carrey,y ésta no iba a ser menos.Pero aun con él,aquí con un look que me recordó durante toda la proyección a Carlos Saura,no logré romper la distancia que se estableció entre la película y yo desde el comienzo.No sé,me dejó muy frío,y eso que le encontré un par de momentos de mala leche absoluta,de los que a mí me gustan.De todas formas,en cuanto a películas para toda la familia,le da unas cincuenta vueltas a Polar Express,de la que me salí a mitad de la proyección.Me pareció sencillamente horrible.Llevo una temporada saliendo a cuadros del cine.El Fantasma de la Ópera también me dejó cierto poso de indiferencia,que me dije a mí mismo al salir que podría habérmela ahorrado sin mayores problemas.Menos mal que el viernes se estrena Old Boy,maravilla que ya vi gracias a los adelantos de la red y de la que pienso disfrutar de nuevo en una sala oscura.Por cierto,saludos al Ministerio de Asuntos Exteriores.

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