miércoles, julio 15, 2009

I'll be back

The Terminator, el original de James Cameron que nos enloqueció allá por el 84, es cine de verdad, hecho con mucha imaginación y un par de cojones. Pero lo mejor de todo es que la película, 25 años después, sigue funcionando como el invento bien pensado que es; o lo que es igual: con similar precisión a la del mítico robot encarnado por Arnie, a quien necesitamos ver más pronto que tarde repartiendo cera en un pantallón. No puedo decir lo mismo de Terminator Salvation, superproducción tan espectacular como innecesaria que no va más allá de ser otro intento de explotar una serie agotada hace tiempo. Lástima. Pero tampoco es que el resultado me sorprenda: el mundo de las secuelas es así.